martes, 4 de junio de 2013

Dar hasta donde nos duela y cuando nos duela....dar todavía mas..Madre Teresa de Calcuta.

En un momento especial de mi vida, hace muchos años, alguien me dijo" Magda, en la vida nada es nada y debemos ser generosos con los demás hasta que nos duela".
En ese momento aunque entendí sus palabras y las profesaba en mi vida diaria, cada vez que tenia la oportunidad de favorecer a alguien menos afortunado que yo, no fue sino hasta muchos años después que aprendí el verdadero significado de la expresión" hasta que nos duela".
Una vez que escribía mis intereses en mi perfil de HI5 (lo recuerdan)?en una cita que componía, recordé sus palabras, porque todos los días vemos personas que venden la imagen de ser muy generosas y no lo son.
Nada hacemos cuando un mendigo nos pide un poco de comida, terminamos de comer y darle el poco que dejamos y que solo sirve para echarlo al zafacon . debemos compartir en igualdad de condición que la que comeremos, para que se sienta dignamente tratado.
Confieso que he tenido muchas situaciones difíciles, que por grande o pequeñas que hayan sido , jamas he permitido que limiten lo que puedo hacer por los demás.
Si alguien nos pide una vestimenta de las tantas que tenemos y que a lo mejor ni usamos,porque elegir la que tiene igual condición  que la que el viste?acaso no merece una que este en tan óptima condición que hasta nosotros nos la pondríamos?
Si regalamos un juguete a un niño pobre, regularmente se les entrega el que ya no funciona, la muñeca que le falta un brazo, el carrito sin gomas, en vez de obsequiarle uno que talvez a nuestros niños no le llame mucho la atención o no le guste, no importa, pero que funcione ,  comprarle pilas si las lleva y hasta enseñarle a usarlo, porque si son pobrecitos, probablemente no puedan verlo funcionando por el costo de las pilas o baterías y así pueda gozarlo, porque si no, no estaríamos siendo generosos.
Debemos ser generosa de corazón, disfrutar lo que brindamos, para que el otro se sienta  tratado como una persona digna y  como nos gustaría a nosotros nos traten.
Alguien dijo que nadie es tan  pobre que no pueda dar, ni tan rico que no pueda necesitar.
Muchas veces somos  generosos para congraciarnos, para presumir ante los demás,para lograr notoriedad y al asumir esa actitud, muchas veces como personas con mayor poder adquisitivo que nosotros, nuestra acción a todas luces falsa, no siempre tiene la respuesta esperada, porque es como echar una gota de agua en el mar.
Aunque una persona no nos pueda reciprocar con algo material, sabemos que cuando nos piense, lo hará positivamente...y quizás con el ejemplo, la vestimenta que se quite, pueda ofrecérsela a otro indulgente que este en peor situación que el o ella.
Pobre del mundo, si no damos el amor a manos llena.
Imagen de www.aciprensa.com

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